Los objetivos del tratamiento de la esclerosis múltiple son:
Eficacia
Según su capacidad para controlar la actividad de la enfermedad pueden clasificarse de la siguiente manera:
Modo de Aplicación
Hay distintos modos de aplicación del tratamiento independiente de la eficacia del mismo:
Tratamiento agudo para la exacerbación o recaída aguda:
Para un ataque agudo de la enfermedad, se utilizan principalmente corticoides. Se administran por períodos cortos para aliviar los síntomas inmediatos como pérdida de visión, pérdida de fuerza o incoordinación motora y acortan la duración de la recaída. No se utilizan corticoides por períodos prolongados ya que presentan muchas reacciones adversas
Tratamiento modificador de la enfermedad:
En el tratamiento a largo plazo, se utilizan fármacos que ayudan a controlar el sistema inmune y contener el ataque a las vainas de mielina. Disminuye la frecuencia de las recaídas y retrasa la progresión de la enfermedad a discapacidad. Algunos ejemplos son el interferón y los anticuerpos monoclonales tales como natalizumab y ocrelizumab.