Parkinson




 
 

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

Es un trastorno que afecta las células nerviosas, o neuronas, en una parte del cerebro que controla los movimientos. En la enfermedad de Parkinson, las neuronas que producen una sustancia química llamada dopamina mueren o no funcionan adecuadamente. Normalmente, la dopamina envía señales que ayudan a coordinar sus movimientos. Nadie conoce el origen del daño de estas células. Los síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden incluir:

 Temblor general en las manos, pero también puede verse en la cabeza
 Rigidez corporal
 Lentitud de los movimientos
 Problemas de equilibrio y coordinación


A medida que los síntomas empeoran, las personas con la enfermedad pueden tener dificultades para caminar o hacer labores simples. También pueden tener problemas como depresión, trastornos del sueño o dificultades para masticar, tragar o hablar. La enfermedad de Parkinson suele comenzar alrededor de los 60 años, pero puede aparecer antes. Es mucho más común entre los hombres que entre las mujeres. No existe una cura para la enfermedad de Parkinson.


¿A quién afecta?

No hace distinciones de edad, raza o sexo, si bien se desarrolla más frecuentemente después de los 50 años de edad y se da en todos los lugares del mundo. Actualmente afecta a dos de cada mil personas.


¿Cuáles son los síntomas?

Afecta a los pacientes de maneras muy diferentes. Algunas personas apenas tienen síntomas, mientras que otras, en cambio, padecen muchos. Los síntomas más característicos son:

  Lentitud de los movimientos: tanto automáticos (parpadear, tragar) como voluntarios (vestirse, escribir)

  Temblor: es más evidente en reposo y disminuye con el movimiento voluntario

  Rigidez: se manifiesta como una resistencia o falta de flexibilidad para mover las extremidades

  Anomalías de la postura: espalda encorvada y codos y rodillas flexionados. Resulta difícil controlar el equilibrio, por lo que pueden producirse caídas

  Trastornos de la marcha: se camina a pequeños pasos, con episodios de bloqueo (parece que los pies “se pegan al suelo”) y de aumento brusco del ritmo de la marcha (pequeños pasos muy rápidos)

  La escritura se vuelve pequeña e ilegible

  Tendencia a sufrir estados depresivos

Como puede verse, la mayoría de de los síntomas son de tipo motor.


¿Puede el ejercicio ayudar en la enfermedad de Parkinson?

El ejercicio regular puede ayudar a mantener la flexibilidad, la buena postura, mantener los músculos fuertes, las articulaciones flexibles y mejorar la circulación al corazón y los pulmones. También puede ayudarlo a manejar el estrés diario y le proporciona una sensación de logro y control sobre su condición. Un fisioterapeuta podrá recomendarle ejercicios adecuados para usted. Las terapias complementarias, como la técnica de Alexander, el yoga o el Tai Chi también pueden ser útiles. La técnica de Alexander considera las relaciones entre el pensamiento y la actividad muscular a través de lecciones individuales. Es particularmente relevante para la enfermedad de Parkinson, debido a que puede ayudar en el control del equilibrio y el movimiento. A veces, las terapias complementarias se proporcionan como parte de un programa de rehabilitación para la enfermedad de Parkinson.

"El ejercicio, la meditación, las terapias como el yoga, la técnica de Alexander y el masaje con movimiento son muy importantes para la forma en que se controla esta condición. En particular, la técnica de Alexander ayuda a aprender cómo contraer y relajar los músculos".