Osteoporosis




 
 

Definición

La osteoporosis fue definida en 1991 como "una enfermedad esquelética sistémica, caracterizada por baja masa ósea y deterioro en la microarquitectura del tejido óseo, que origina fragilidad ósea aumentada con el consecuente aumento en el riesgo de fractura". Esta definición implica un concepto cualitativo de alteración de la arquitectura ósea y uno cualitativo relacionado con la densidad ósea. En 1994, la OMS establece los siguientes criterios densitométricos para el diagnóstico de la osteoporosis.

 
 
 

Diagnóstico

La aproximación al paciente con osteoporosis es mediante la evaluación de los factores de riesgo y la medición de densidad ósea. La osteoporosis primaria es la más frecuente, pero es importante descartar otras patologías y condiciones médicas asociadas con osteoporosis (éstas incluyen patologías endócrinas, hematológicas, reumatológicas y gastrointestinales, entre otras). El diagnóstico es principalmente densitométrico.

 
 
 

Densitometría ósea

Las indicaciones de densitometría ósea son para: mujeres mayores de 65 años mujeres; postmenopáusicas con uno o más factores de riesgo y mujeres postmenopáusicas que hayan presentado alguna fractura.

 
 
 

¿Por qué se produce?

La masa ósea es la cantidad de hueso (proteínas y sales de calcio) que presenta una persona en su esqueleto en un momento de su vida. Depende de la edad, el sexo y la raza. El hueso no es, ni mucho menos, un órgano muerto, sin vida. En su interior se verifican a lo largo de toda la vida numerosos procesos metabólicos, con alternancia equilibrada de fases de destrucción y formación, reguladas por distintas hormonas, la actividad física, la dieta, los hábitos tóxicos y la vitamina D, entre otros. En condiciones normales, una persona alcanza a los 30-35 años una cantidad máxima de masa ósea (“pico de masa ósea”), capital de cuya renta deberemos vivir el resto de nuestra existencia. Existe una pérdida natural de masa ósea, a partir del momento en que se adquiere el valor pico, que suele ser lenta y dura el resto de la vida. La mujer ha sido peor tratada por la naturaleza en lo que respecta al metabolismo óseo. En primer lugar, su pico de masa ósea, alcanzado durante la época de maduración esquelética, suele ser inferior al del varón. Además, cuando llega la menopausia, es decir la fecha de la última regla, al cesar la producción de hormonas sexuales femeninas por el ovario, algunas mujeres (no todas) pueden sufrir una pérdida más acelerada y rápida de hueso, que puede llegar a producir la osteoporosis postmenopáusica: